En este post veremos las 8 mejores maneras para cuidar las rodillas en el gimnasio.
CASI LA MITAD DE LOS ADULTOS en ESPAÑA desarrollarán osteoartritis para cuando tengan 85 años, y la obesidad será la principal culpable. Tú puedes proteger tus rodillas manteniéndose activo y fortaleciendo los músculos correctos – a cualquier edad – pero toma estas precauciones:

8 maneras de cuidar las rodillas en el gimnasio

Aligera la carga. El simple hecho de caminar ejerce una presión equivalente a tres o cinco veces tu peso corporal sobre las rodillas, y el hecho de cargar con libras extras hace que la carga sea aún peor. El exceso de peso sobre las articulaciones de las rodillas puede acelerar la osteoartritis, la degeneración de la articulación, ¡así que deshágase de algunas de esas libras!

Trabaja todos los músculos. Los ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad pueden fortalecer los músculos para estabilizar las rodillas, pero no aumente el volumen de un grupo y olvídese de los otros. Los más importantes son los cuádriceps (parte delantera del muslo), los tendones (tendones y músculos detrás de la rodilla y el muslo) y los abductores y aductores de la cadera (parte externa e interna de los muslos, respectivamente).

Elige tus deportes. El remo, el esquí a campo traviesa y el ciclismo son actividades que favorecen la rodilla porque son de bajo impacto y no fomentan la torsión.

Ponla en hielo. No ignores un pellizco o una torcedura, sin importar el deporte que practiques. Esta es una manera sencilla de reducir la inflamación y el dolor.

Evita la rotación de caderas y rodillas. Saltar y disminuir la velocidad de una carrera -común a muchos ejercicios- parecen ser particularmente malos para el LCA (ligamento cruzado anterior) de la rodilla. Aterriza con las articulaciones alineadas de manera que las caderas estén sobre las rodillas, las rodillas sobre los tobillos y los tobillos sobre los dedos de los pies, pero con algunas cede a las articulaciones. Las mujeres jóvenes que practican deportes como el fútbol y el baloncesto tienden a lesionar su LCA con una frecuencia de cinco a ocho veces mayor que los hombres jóvenes.

Ten cuidado con las subidas y bajadas. Correr en un terreno montañoso puede ejercer una tensión particular en los tendones de las rodillas. Preste atención a los indicios de que sus rodillas necesitan un descanso o, al menos, un recorrido más plano.

Entrenamiento cruzado. El uso excesivo es la forma lenta y constante de las lesiones de rodilla. Opte por una gama de actividades variadas alternando los entrenamientos. Si corre, por ejemplo, alterne con el ciclismo para utilizar diferentes grupos musculares.

Prepárate Por lo general, los aparatos ortopédicos no previenen las lesiones, pero si está rehabilitando una vieja lesión o está tratando de prevenir desgarros o torceduras repetidas, puede ser conveniente que tu médico te ajuste el aparato ortopédico adecuado.

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Cómo cuidar las rodillas en el gimnasio

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